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Heráldica




La Hermandad guarda, ya desde su título, una especial relación con la Orden de Santo Domingo de Guzmán, cuyo reflejo se presenta en su propio escudo.
 
La cruz en campo de plata (blanco) y sable (negro) que centra el emblema heráldico hace referencia a la Orden de Predicadores de Santo Domingo de Guzmán, de origen mendicante y fundada por dicho Santo en 1216. Su origen se encuentra en la flor de lis, símbolo de Domingo de Guzmán, que representa a un lirio y simboliza la pureza tanto del cuerpo como del alma. Los colores blanco y negro hacen referencia al hábito dominico, y entroncan directamente con la cruz flordelisada, ya que representan la pureza y la penitencia, respectivamente. Tras la cruz se repite la fórmula JHS para referirse al sagrado titular.
 
En torno a la cruz se muestran un total de doce estrellas, que hacen referencia tanto a la imagen mariana titular de esta Hermandad como a uno de los pasajes del Apocalipsis (12: 1-2): “Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. Y estando encinta, clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento”. Desde ese momento, la Virgen María aparecerá coronada con doce estrellas, si bien no existe una referencia directa a que dicha mujer sea como tal María, dadas las múltiples interpretaciones del texto de San Juan. Algunos investigadores refieren el número doce a las tribus de Israel, a las que hace referencia el Antiguo Testamento.
 
Finalmente, el escudo heráldico aparece rematado por una corona de espinas en la parte superior.


Por: José Luis Pérez Cerón.